martes, 12 de febrero de 2019

HISTORIAS DE OLORES

Que delicioso poder trabajar en aquel lugar tan desgastado por los años, oler aquel aroma de pan artesano recién sacado del horno, que le sabía tan parecido al que amasaban en a aquella casita blanca, en aquel pueblo entrañable, al cual acudían todos los meses de septiembre durante su niñez.
Todos los años al llegar al pueblo, lo primero que visitaban era aquella estancia, cálida, al igual que todos los habitantes de el pueblo, se convertía en un momento auténticamente inspirador, en el que el olor del horno de leña y el inconfundible sabor de las hogazas de pan, deslizaban por su mente un sinfín de historias, de mujeres amasando el pan y cantando a la vez que cuidaban de sus familias, en otra época en otro siglo, en el que todo aquello formaba un ritual mágico perfecto.

-¡Buenas tardes señor! ¿Que tal está? ¿Qué le sirvo hoy?
-¡Buenas tardes! Bella señorita, estoy muy bien… o ¿le cuento?

El olor a madera que él desprendía al pasar por la tienda, era un modo fácil de viajar en el tiempo. A aquellas largas semanas de verano, en las que no salían de vacaciones, en medio de un calor ingobernable, entre polución y clima seco e irrespirable… Aquellas temporadas, las recordaba entre nostalgia y aversión, porque en estos momentos la casa se revestía nueva, bajo las manos atentas de su padre, un hombre muy distante, salvo por algunos ratos en los que se relajaba y narraba las aventuras de su niñez o de su adolescencia, ¡eran tan divertidos! Por otro lado, eran los años que le privaban de ir junto al mar, aquel mar azul, tan vivo, tan parecido a ella, auténticamente eterno.
El mar ha provocado tantas historias: de amor, desamor, tristeza, alegría…y otras tantas melancolías infinitas.

-Póngame un trozo de aquel bollo de pan tan jugoso, y un poco de ese pastel ruso, parece delicioso.

 Desde su nacimiento, su conexión con el mar era intima y profunda, su cercanía la embargaba por completo. Una sensación de paz y de profunda felicidad, la conectaba con aquellos tiempos. Sus primeros años de vida fueron en un pueblo muy cerca de una ciudad costera, muy popular en su país, Benidorm, donde regresaban todos los años, durante el mes de septiembre, hasta que sus padres decidieron aventurarse en nuevos destinos, Málaga, La Manga.. y otros tantos, pero siempre en la zona donde el agua era más templada, la del mar mediterráneo.
Ahora, cada vez que aquel hombre pasaba por la entrada de la puerta, con sus aires tan educados, su conversación sabia y experimentada, tal vez, aquel aire seductor que todavía se entreveía en el azul intenso y oscuro de sus ojos, ella quedaba pensativa, porque sentía con él algo parecido a aquellas veces que veraneaban: la expectación de ver de nuevo el mar, de sentirlo cerca, su olor, y la magia que ella podía tocar y acariciar aquel aire rebosante de sal y sol… al mismo tiempo le recordaba aquellos veranos, en los que el olor de madera, serrín y otros productos, impregnaban las estancias del hogar, en los que veía como su padre con cariño y mucha paciencia, labraba las puertas nuevas, los armarios y aquella ventana arco iris, que era tan inconfundible, ya que él mismo la había diseñado y unía el salón con la cocina, ¡qué cómodo era comer ahora y montar la mesa! Ya no había que entrar y salir de la cocina varias veces para traer, vajilla, fuentes, cubiertos, vasos…todo ello le resultaba un tostón.





Cada tarde, esperaba que aquel misterioso señor, que cumplía ya cerca de sesenta años… viniese a comprarle el pan. Se perdía en sus inmensos ojos de mar, en sus historias tan hermosas y fascinantes, en su manera de gesticular, tan diferente al resto de personas. A veces se tornaba cómico, comentando historias de diferentes personajes que acudían a su taller de carpintería, un lugar muy diferente del resto de talleres que ella había conocido. La gente buscaba allí la paz… la inspiración, pero sobre todo, el cariño de él y sus sabios consejos, o sus hazañas y experiencias de su andar por el mundo. A menudo se quejaba, por que le perseguían tanto, que él cada vez se sentía mas cómodo cuando llegaba a su hogar y se encerraba a tocar sólo, con su querida guitarra, canciones que surgieran de sus momentos, sentimientos, recuerdos…

viernes, 25 de enero de 2019

LOS PORQUÉS

LOS PORQUÉS

Continúo a tu lado
Porque los porqués no alcanzan
Porque los peros no son límite,
Porque las ganas no hacen la sombra
En nuestra danza…universos libres
Continúo a tu lado
Porque el miedo no borra la certeza
Del fluir constante
De nuestras luces…
Y en las oscuridades
Se limpian y renacen
Los soles que cada ocaso
Permanecen cegadores.
Sigo a tu lado
Porque amar…amor,
Es todo aquello
Que no nos contaron
En cuentos, canciones y versos,
Porque el amor no halla fronteras
Ni porqués, ni peros, ni penas,
Sólo ama completa y aterrador…
Sublime…infinito, creador.
Me quedo a tu lado…
Porque en verdad
Si no te hubiese conocido…

La mágia de la vida
Es estar al lado amando
Sin ver, sin esperar…¡sin prometer!

M.I.G. 25-01-18

Rev. 25-01-19

jueves, 10 de mayo de 2018

MARAÑA DE IDEAS


¡Maraña de ideas azotan!
La razón inmóvil, quebró
en infinitas, diminutas gotas
mapa de borrosos ecos...
Destinos que frugales
desvanecen la faz escrita
la historia de los finales
serán solo una efímera isla...
Enredándose el latido confuso 
Encontró la dicha...la ira
todo aquel sentir obtuso...
llevándolo a viajar en armonía
15-5-18 M.I.G.

domingo, 18 de marzo de 2018

Te amo, porque...




Yo te amo...porque sin más 
innumerables vidas son hitos
y millones de segundos van...
A las infinidades del ritmo 
que yace en un profano recuerdo 
donde olvidar ya no es posible 
como es indivisible el cielo
igual..nuestro abrazo invisible...
Mónica Izquierdo Gómez 
( 14-2-2018 )


jueves, 28 de septiembre de 2017

AHORA

AHORA 

Ahora, que ya te fuiste amor..
abrazaré la almohada donde tantos besos nos dimos.
Ahora, que ya dejaste tu vacío latente en casa,
sentiré ecos susurrando por cada esquina,
por toda la pared... por cada centímetro en cada estancia.

Hay sabor de ti en el aire,  en mis suspiros,
las pesadillas reviven nuestros desencuentros,
mi ropa aún tiene las marcas de tus cálidas manos..
Mi piel grita en un desesperado silencio,
lloran a tus besos, que ya no la visten a diario, 
reclaman la suavidad e intensidad de tus caricias,
el no sentirlas se va convirtiendo en penitencia.

Mi corazón sólo sabe darte las buenas noches..
los buenos días...y bendice tu camino.
Agradece tu marcha, mas con un dolor agudo
inevitablemente,  te ha perdido..
Podría escribir los versos mas tristes..
como en aquel poema..
Pero la realidad es que tú y yo,
anidamos en otros lejanos planetas.

(M.I.G. 19-7-17)
rev. 25-1--19




LATIDOS DE ENERGÍA


Somos latidos de energía
buceando en ondas universales,
crestas de fugaz imagen
que el tiempo transforma
en reflejo borroso..impalpable.



El tiempo no habita entre nuestros sones,
se resbala en el soplo huracanado
que moldea nuestras máscaras de hombres,
¡¡Máscaras!!
Que se apoderan del ingenuo humano.



Emergen difusos sonidos que enlazan,
densas capas de luz y sombras 
donde nadan veloces ... ¡¡furtivas!!
Las causas, que crear leyenda buscan 
procurando grandeza, para nuevos Dioses crear.



El océano donde se pierden formas e ideas,
no comprende a dichos habitantes,
pero poderoso e interminable y eterno
da cavida en su seno a la infinidad 
de monstruos y sublimes entes...



31-8-17



COMPRENDÍ

COMPRENDÍ

Me volví..me miré..comprendí,
que el llano de mis lamentos había quebrado,
estaba completamente destrozado, ajado,
y supe que ya no era alternativa huir...

Me asomé al oscuro de mi alma..
mis entrañas se revolvían confundidas,
torpemente, perdidas desgastadas,
tanto desgarrarme de dolor...pasión y mentiras..

De todas las almas que a mi ser se enlazaron,
nunca con otra me caí desde tanto desencanto,
tus luces y las mías crecían hasta que impactaron,
tus miedos, mis angustias, nuestro deseo putrefacto...

Ya es en vano aferrarme a tus suaves manos...
cálidas, infinitas y hechiceras...
no pueden recoger ni quieren, de mi los despojos,
sus caricias... ahora son hierros cadentes
¡¡me torturan!!

He de yacer quieta, sin cordura...
éste amargo dolor... ¡es misero mármol!
Mármol, que se convierte en mi cura,
para no sentir el hades en que me hallo.

(30-7-17)




HISTORIAS DE OLORES

Que delicioso poder trabajar en aquel lugar tan desgastado por los años, oler aquel aroma de pan artesano recién sacado del horno, que le ...